Terraduero


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Iglesia de RobledaOriginaria de los s XV-XVI la iglesia de Robleda presenta varias partes con arquitectura ojival de diferentes momentos constructivos como son la torre, la nave, la capilla mayor y la sacristía.

La torre, está separada y se sitúa próxima a lo que fuera la antigua muralla de Robleda, construida con lajas de pizarra y granito reforzadas en las esquinas con sillares para dar una mayor robustez al templo. Está rematada con una Espadaña muy característica de toda la zona salmantina y constaba de dos pináculos góticos hoy prácticamente desaparecidos.

La nave es originaria de la primitiva iglesia de Robleda anterior al sXV pero muy modificada en épocas posteriores. Los arcos fajones son ligeramente apuntados y descansan sobre pilastras sencillas. La puerta de entrada, consta de un arco de medio punto y grandes dovelas, mientras que en el muro norte hay una puerta con arco apuntado por la que se accedía a la pila bautismal donde han recibido el santo sacramento todos los robledanos.

La Capilla Mayor, es sin duda la obra más sobresaliente de todas estas etapas arquitectónicas datando los inicios de su construcción del s XVI, cubriéndose en época posterior con una bóveda de medio cañón sin lunetos. La cabecera es semioctogonal cubierta con una bóveda estrellada mientras que el arco triunfal es apuntado y descansa sobre zócalos y basas góticas. En cada ángulo descansa un baquetón (estrecha columna gótica), bruscamente cortados en un extraño capitel semicircular rematado con volutas, y entre ellos, motivos vegetales. Además, en cada sillar aparece una flor o un tema, iguales hasta la mitad y diferentes desde ahí hasta el capitel, intercalando temas como veneras o cruces.

La sacristía también es del s XVI y fue ejecutada por el maestro de cantería Francisco Hernández, siendo ya de época barroca su preciosa bóveda de nervios.

Ya en el exterior, si alzamos la mirada hasta la altura de las gárgolas, veremos un cambio de color en la piedra y en el estilo, que ya nos muestra el Renacimiento en su construcción, siendo de esta época los pináculos que rematan la espadaña.

Todas estas fases constructivas propiciaron que las aguas no pudieran salir a través de las gárgolas como era el cometido de estas esculturas, sino que se deslizaban por los muros lo que ha ocasionado importantes daños a la estructura.

La custodia de la Iglesia: Esta pieza es muy importante tanto para la iglesia como para los propios robledanos, alcanzando una altura de hasta 53 cm y perteneciendo, como la mayor parte de la iglesia al s XVI. Presenta toda su superficie repleta de motivos decorativos entre los que podemos distinguir flores, vegetales, sartas de frutos, cabezas aladas de ángeles mofletudos, querubines, cintas, etc.

Se asienta sobre una peana ovalada y El Expositor tiene forma de templete hexagonal decorado con angelotes alados y tornapuntas monstruosas flanqueadas por 6 Hermes.



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