A tan sólo 14 km de Trabanca se halla este precioso pueblecito, considerado por muchos capital de Arribes del Duero. 

Pequeño pueblecito de la comarca de Sayago, Fermoselle es uno de los municipios de referencia de los Arribes (aquí en masculino puesto que estamos en Zamora). Conocido por sus vinos, envejecidos en bodegas excavadas bajo las casas y por su ubicación estratégica desde la que se divisa el curso del Duero, pasear hasta lo alto del castillo es hacer un viaje en el tiempo a un pueblo de hace décadas que ha sabido combinar la actividad turística con sus tradiciones. Una buena idea es acercarse a la Casa del Parque (en el antiguo convento de san Francisco del s.XVIII) donde obtener toda la información del parque natural, planos de senderos y por supuesto información sobre sus pueblos, sus habitantes y sus tradiciones.

Fermoselle está rodeado de bancales puesto que las fuertes pendientes sobre las que se fundó no dejan lugar a otra forma de agricultura, permitiendo cultivos de frutales, almendros, olivos y a su codiciada vid que da lugar al vino DO Arribes junto con otros municipios que disfrutan del microclima de esta zona. Habrá que aparcar a las afueras y pasear por sus calles empedradas que hará comprender la vinculación de sus habitantes con el vino, encontrando casas robustas, en granito con dos arcos de medio punto que indican la entrada a la bodega familiar, excavadas en la tierra y uniéndose unas bodegas con otras creando un auténtico laberinto subterráneo. 

En el exterior hay que buscar el Arco, única puerta de la muralla en la calle de Requejo y que al atravesarla se entra en la parte más antigua del pueblo, buscando la iglesia parroquial de la Asunción, macizo edificio levantada entre los ss.XII-XIII con torre defensiva del XVI coronada por el campanario. En lo más alto, los restos del castillo de Doña Urraca dominan el conjunto, cercano a la Plaza Mayor siendo un perfecto mirador al Duero y a tierras portuguesas (razón de más para que se ubicara aquí). Después de que fuera refugio de comuneros que se levantaron contra Carlos I, y ganando el rey al contienda, fue destruido, quedando algunos restos de la muralla,, de la torre del homenaje, el patio de armas y algunas dependencias. Si se quiere dedicar más tiempo a este municipio, existen hasta tres templos religiosos de entre los ss.XII y XVI y numerosos miradores en los alrededores indicados con paneles turísticos. Son obligatorias la calle del Nogal y la calle Montón de Tierra.